Escuela Aquelarre de Quicaví

imagen articulo
14 de Noviembre de 2008

“Niños vencen el aislamiento haciendo TV”
Aquí puedes ver la edición original de este reportaje PDF

Por Carmen Rodríguez Frías.

Son las tres de la tarde y en la Escuela Rural Aquelarre de Quicaví no se ve un alma. Viajamos casi tres horas desde Ancud y, salvo un cerdito que pasea por ahí, nadie sale a recibirnos. Nos atrevemos a abrir la puerta y allí, en pleno hall, nos encontramos con un estudio de televisión que está emitiendo un programa al aire. En los micrófonos, en las cámaras y en el switch, sólo hay escolares.

“En esta tarde de martes, le quiero mandar un saludo a todas las islas de Chiloé, que nos regalan su belleza. Y en especial a mi sobrina Lucía, que está en Mechuque”, dice el más chico de todos, con entusiasmo televisivo.

Después de los saludos, “corre video” y empieza un documental sobre los “brujos” de Quicaví, realizado por escolares. En ese minuto, los animadores se pueden relajar un rato y el más chico, Juan Nahuel, cuenta que acaba de llegar a esta escuela- internado. “Vengo de la isla Nayahué, que queda a siete horas de navegación. Quise hacer aquí mi 7° básico porque, desde niño, mi sueño ha sido estar en TV8”.

Foto color de Juan Nahuel
Juan Nahuel: 'Para llegar a esta
escuela tengo que
navegar 7 horas. La
elegí porque lo único que quiero hacer es televisión”

TV8 es un canal de televisión comunitaria realizado por los niños y adolescentes de esta escuela. Se transmite a 40 kilómetros a la redonda, y se ha convertido en un importante medio de comunicación no sólo de Quicaví y sus alrededores, sino también de las islas que están al frente: las Chauques y las Butachauques.

A éstas pertenecen gran parte de los alumnos del internado, quienes, por la distancia, sólo pueden ver a sus familias una vez al mes. “El canal se ha convertido en una oportunidad para que los padres puedan ver a sus hijos, a través de la pantalla”, cuenta el profesor Luis Arsenio Aguilar, conocido como el “maestro Arsenio” y uno de los grandes gestores de la idea.

Juan Nahuel vuelve a tomar la palabra y relata que él creció en su isla, viendo a sus hermanos mayores aparecer en TV8. “Mi mamá se emocionaba, se reía. Y yo pensaba, si ellos pueden ser animadores, ¿por qué yo no?”.

El taller audiovisual de la Escuela Aquelarre nació en 1996; y TV8, en 1997. Tres años antes recién había llegado la luz eléctrica al poblado de Quicaví. Y junto con ello, un nuevo equipo de profesores —liderado por el director Sergio Pérez—, había arribado a la escuela a intentar sacarla del grupo de las P-900 (las más deficitarias del país).

 

MÁS LICEANOS

La matrícula rural en
general se ha estabilizado,
pero en la enseñanza media
ha crecido mucho. En 1990
había 14.017 alumnos en los
liceos rurales (técnicos y
científico-humanistas), y en
2005 ya eran 42.355.
Otro ámbito que se ha
intentado repotenciar
desde el Mineduc es el
proyecto Enlaces Rural, que
contempla capacitación de
profesores en el uso del
computador para la enseñanza.
3.184 escuelas ruraes están en ese proyecto.

El director recuerda cómo eran los alumnos cuando él llegó: “Tenían graves problemas de expresión, de manejo del lenguaje. Mostraban una autoestima baja, poca personalidad. Y decidimos crear estrategias para lograr un cambio. Así surgió la idea del video educativo y, luego, del canal, para los talleres de la Jornada Escolar Completa”.

Cuenta que el cambio en los niños empezó a verse en poco tiempo. “Al principio le tenían miedo a las cámaras, pero de a poco se empezaron a soltar. Su autoestima iba creciendo en la medida en que veían que eran capaces de hacer muchas cosas”.

No sólo de emitir programas al aire, también de salir a hacer documentales sobre el patrimonio cultural y natural de la zona. “A lo mejor perdías clases por salir a grabar, pero ganabas en personalidad, en conocer gente y en relacionarte con otras comunidades”, recuerda Mauricio Nancuante (25), ex alumno, quien participó activamente en TV8 cuando estaba en 8° básico.

Ahora estudia Pedagogía en la Univerdad Arcis de Castro y en estos días está en la escuela arreglando unos computadores. También estudió contabilidad con mención en computación e hizo su práctica en la misma salmonera donde había hecho un reportaje para TV8 cuando niño. “Cuando hoy veo esas imágenes, me doy cuenta de que dejé una parte mía aquí y que les sigue sirviendo a los niños”.

MÁS FUTURO

Pero no sólo hubo cambios en la personalidad de los chicos. También comenzaron a remontar en sus resultados académicos. Hoy la escuela tiene un Simce superior a la media y cercano a los 290 puntos.

Otro avance es que hoy casi el 100% de los alumnos que salen de 8° siguen la educación media en Ancud, Castro o Chonchi. Y varios de ellos están en la universidad. Un panorama muy distinto al de comienzos de los 90, cuando apenas el 40% seguía estudiando.

El “maestro Arsenio” recuerda cuando pasaba días embarcado junto al director intentando convencer a los padres de las islas de que era importante que sus niños terminaran el colegio. “Muchos papás y mamás han cambiado y se han propuesto, para sus hijos, romper el círculo de la necesidad y la pobreza”.